Las damas de honor, como les contamos hace poco, tienen un papel muy concreto e importante a lo largo de los preparativos y el mismo día de la boda.
Por eso, la novia suele entregarles un regalo ese día agradeciéndoles todo su apoyo.
- Lo más clásico es regalarles una joya que puedan lucir ese día y vaya bien con los vestidos que hayas elegido. Un colgante a modo de gargantilla o una pulsera serán perfectos. Compra todos los regalos iguales o como mucho variando el color.
- Prepárales una cajita a cada una en la que metas algunos de los recuerdos que quieras compartír, ya sean fotos, música, alguna película o recuerdos de cuando eran pequeñas. Escribe una carta diciendo por qué es tan especial para ti y métela también dentro. Emociones aseguradas.
- Elige una foto en la que salgan juntas el día de la boda y enmárcala. Tras el marco escribe algunas palabras para cada una y entrégaselos en una merienda en tu cafetería favorita. Dulces y risas para recordar siempre.
- También puedes encargar ramos parecidos al tuyo pero más pequeños para que los luzcan en la iglesia y las fotografías.
- Tras la boda y el estrés, las damas de honor también necesitarán relajarse. Llévatelas a una sesión de spa y aguas termales y luego ir a merendar o a cenar todas juntas para comentar cada detalle de tu luna de miel o de cómo fue el gran día.
.jpg)
0 comentarios:
Publicar un comentario