Muchas parejas deciden tener una primera toma de contacto con su fotógrafo antes de su boda. Con esto se consigue suavizar o eliminar el miedo y la vergüenza que muchos sienten delante de una cámara y sobre todo delante de un desconocido. Así podrán llegar al día de la boda más relajados y las fotos sean más naturales.
- Elige un lugar especial para ustedes o que haya formado parte de su historia juntos. Donde se conocieron, donde se prometieron, el lugar en el que quedaban todas las tardes o su rincón secreto, un sitio en el que se sientan a gusto.
- Lleven ropa con la que se vean guapos pero también con la que esten cómodos, no se disfracen, sean ustedes mismos.
- Mantengan su estilo. Si no sueles llevar mucho maquillaje, tampoco lo hagas ese día como no lo harás el día de tu boda y si te gusta llevar el pelo suelto o al natural, no te lo recojas o no te lo engomines.
- Hablen con su fotógrafo y comentenle qué ideas tienen. Dejense aconsejar pero aporten sus propuestas.
- Lleven complementos que se puedan poner y quitar como gorros, gafas de sol, pañuelos. También puedes hacer carteles con mensajes, a modo de bocadillo de cómic o con unas pizarras. Dejen volar toda su imaginación.
- Pueden recrear un escenario como un picnic en el campo o en mitad de la ciudad y el asfalto, o una cena romántica la luz de las velas, un paseo por la playa o construyendo castillos de arena. Jueguen y diviertánse.
En resumen, relajense, esten el uno por el otro, e intenten olvidar la presencia de la cámara para que el resultado sea perfecto y el día de su boda se dediquen sólo a lo verdaderamente importante: ¡disfrutar!

0 comentarios:
Publicar un comentario